En la comarca de O Ribeiro, apenas a quince minutos de Ourense y a menos de una hora de Vigo, este establecimiento
de diseño, inaugurado en abril de 2001, permite un total recogimiento, aislado del pueblo y a la orilla del
Miño, pero a dos pasos de la ciudad. Cerca también, rincones tan bucólicos como la judería
de Ribadavia o Pazos de Arenteiro, aunque lo cierto es que, una vez dentro, quedan pocas ganas de salir. Un balneario
amplio y diáfano, presidido por una inmensa cristalera que lo inunda de luz, invita a sucumbir a los placeres
de un circuito por su sofisticado Termarium o a sumergirse en sus piscinas de agua termal a 34º con chorros
subacuáticos que van masajeando cada centímetro del cuerpo. Incluso desde una de ellas se puede salir
nadando a la piscina exterior, abierta y calentita también en invierno. Un espacio perfecto para todo tipo
de público, incluso para familias con niños, que pueden acceder a determinadas horas al balneario y,
cuando éste se reserva a los adultos, los más pequeños pueden, en las temporadas de mayor afluencia,
entretenerse en actividades con monitores. En breve estará disponible un balneario infantil así como kayak,
canoas y otras actividades en el río.