Su elegante edificio blanco, entre jardines de palmeras y hortensias, es un clásico de la Isla de A Toxa, uno de los
rincones más aristocráticos de toda Galicia, abierto a las mareas de la ría de Arousa en cuyas orillas
puede verse todavía trabajar a las marisqueiras. Sus grandes salones y sus terrazas evocan la época dorada de
los más selectos balnearios europeos de principios del XX, pero sus instalaciones se han adecuado a las exigencias de
nuestros días: un campo de golf de 9 hoyos, tenis, futbito y pádel, amén de un Club Termal concebido para
disfrutar del agua en su vertiente más lúdica y un moderno balneario en el que dejarse cuidar con terapias de lo
más sofisticado. Entre sus muchos programas, el Día Gran Relax es un auténtico exceso de mimos que reúne
todo tipo de tratamientos de belleza para cada parte del cuerpo y hasta un masaje a cuatro manos con los que sentirse reina -o rey-
aunque sea por un día.